Saray: Una mujer que trabaja por cambiar el mundo con amor.

"Somos demasiado jóvenes para darnos cuenta de que ciertas cosas son imposibles... así que las haremos de todos modos"

-William Wilberforce


Cada chaleco representa una persona que logró huir de la guerra, cruzando el mar Mediterráneo.

Isla de los chalecos-Lesbos, Grecia.

Saray desde muy pequeña aprendió que el mundo solo se puede cambiar con amor, creció entre las tribus del Amazonas y África, donde junto a su familia desarrollaba labores misioneras.


Siendo solo una niña había visto muy de cerca el dolor y la necesidad, entonces soñaba sueños un poco diferentes a los de los niños y jóvenes de su edad, ella admiraba enormemente y deseaba llegar a ser como Condoleezza Rice y alzar su voz para cambiar el mundo.

"Quería llegar a hablar con los presidentes del mundo para que pararan las guerras y la corrupción... Cuando iba a dormir me imaginaba en una Cumbre de las Naciones Unidas, mi discurso decía algo como: lo único que necesitamos es amor, pero amor de verdad, amor de Dios"

Aunque el camino para llegar a ser como Condoleezza Rice a veces parecía difícil, Saray encontró el mejor camino: Amar. No hacía falta tratar de ser alguien más, en su corazón estaba el ingrediente más importante, ella entendió que quienes hacían el mal no conocían el amor, entonces allí mismo radicaba la solución, en amar sin medida, amar con ese amor que Dios había depositado en su corazón para todo aquel que lo necesitase.


Para el año 2016, mientras Saray se encontraba dirigiendo un equipo misionero en la isla de Lesbos, Grecia, se encontró con un pequeño niño sirio llamado Mahlak, él estaba solo en medio del campo de refugiados más grande de Europa, había logrado llegar allí después de que una bomba explosiva cayera sobre su hogar en Siria, dejándole huérfano y expuesto a la guerra característica de ese lugar.


La historia que fue contada por el pequeño incluso por medio de señas debido a las diferencias de idioma llegó hasta el fondo del corazón de Saray, mostrando ante ella la realidad que han vivido y viven los refugiados, una realidad llena de dolor y necesidad de amor. Así nace Misión Mahlak, Fundación de ayuda para Refugiados.


"Mi mayor motivación ha sido cumplir ese sueño que Dios puso en mi corazón, sé que no es solo mi sueño, sino también el de Él y por eso no es imposible. Es mi propósito de vida, si no vivo para cumplirlo, mi vida no tendría sentido."

Saray, una mujer colombiana y convencida de que es posible cambiar el mundo con amor, ha llegado a los lugares donde la desesperanza y tristeza son el pan de cada día, todo por la decisión que tomó aquel día del año 2016: amar sin condición, siendo las manos, el abrazo y el amor de Jesús en la tierra.


No ha sido tarea fácil, el camino de Saray para cambiar el mundo ha estado lleno de altibajos que no fueron escritos en este artículo, pero ella sigue trabajando porque sabe que no es imposible y decidió cumplir ese sueño que comparte con Dios.

Actualmente Saray, acompañada de su esposo y su bebé Isaac de sólo dos años, viajan juntos a Medio Oriente y campos de refugiados con la certeza de que el amor transforma.

Un mensaje de Saray para ti:

"A todos aquellos que quieren cambiar al mundo con amor, les digo que no es imposible pero que cada día se dediquen a conocer al amor verdadero que es Dios, este mundo define el amor de mil maneras, pero la única verdad es Jesús y solo así podremos cambiar el mundo."

Saray continúa trabajando para cambiar el mundo con amor, para saber más, suscríbete a su canal en YouTube.