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Tres pasos para aprender a gestionar tus expectativas

Las expectativas son una de las mayores causas de sufrimiento en los seres humanos porque nacen de un desajuste entre lo que esperamos y la realidad que se nos presenta, lo cual afecta directamente nuestra sensibilidad. Las expectativas muchas veces limitan la forma en la que nos enfrentamos al mundo, pues generan una visión sesgada sobre las cosas o las personas y no podemos negar que hoy en día, las redes sociales y los medios de comunicación contribuyen a que se distorsione mucho más nuestras perspectivas sobre la vida.

Pero tranquila Amarilla, también he estado allí.

Por eso quiero decirte que es completamente natural tener expectativas sobre las cosas, pues así funciona nuestra mente. Esto no quiere decir que estemos condenadas a vivir de expectativas o resignarnos frente a ellas, si no todo lo contrario, debemos aprender a trabajar con ellas.


Aquí te dejo lo que para mi son los primeros pasos para hacerle frente a las expectativas:


1. RECONOCER qué expectativas tienes sobre la vida y las personas: poco a poco llevar a la conciencia aquellas expectativas, especialmente las que te generan desilusión.


2. ACEPTAR que la realidad no siempre (casi nunca) será como en nuestra mente: es imposible que nuestra imaginación contemple todos los escenarios y mucho menos acierte en la predicción del futuro, esto ayuda a alivianar la carga que trae la expectativa.


3. APRECIAR que en la realidad también (casi siempre) ocurren un sin número de cosas maravillosas, que en nuestras expectativas era imposible contemplar: darle valor a los detalles y matices con los que viene la vida nos ayudará a gozar mejor de ella.


PDT: Lee este blog cada vez que sea necesario.

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